“ Aconteció al tercer Día que Ester se Vistió con su vestido real y se puso de pie en el patio interior de la casa del rey, frente a la sala real. El rey estaba sentado en su trono real en la sala real, ante la puerta de la sala. Y Sucedió que cuando el rey vio a la reina Ester, de pie en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos. El rey Extendió hacia Ester el cetro de oro que Tenía en su mano, y Ester se Acercó y Tocó la punta del cetro. Entonces el rey le Preguntó: --¿Qué tienes, oh reina Ester? ¿Cuál es tu Petición? ¡Hasta la mitad del reino te Será dada! Ester Respondió: --Si al rey le parece bien, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he preparado. Y el rey dijo: --¡Daos prisa y llamad a Amán para hacer lo que ha dicho Ester! Fueron, pues, el rey y Amán al banquete que Ester Había preparado. Y mientras Bebían el vino, el rey Preguntó a Ester: --¿Cuál es tu Petición? Te Será dada. ¿Qué es lo que solicitas? ¡Hasta la mitad del reino te Será concedida! Entonces Ester Respondió y dijo: --Mi Petición y solicitud es ésta: Si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si al rey le parece bien conceder mi Petición y hacer lo que solicito, que venga el rey con Amán al banquete que les he de hacer; y mañana haré conforme a la palabra del rey. Aquel Día Amán Salió alegre y contento de Corazón. Pero cuando Amán vio a Mardoqueo en la puerta real, y que no se levantaba ni temblaba delante de él, se Llenó de ira contra Mardoqueo”. Esther 5: 1-9
Dios siempre tiene una estrategia para todo momento en tu vida, pensar que las estrategias son necesarias solo en los momento de dificultad es un gran error. Los mejores tiempos si no se saben administrar correctamente se pueden malgastar o acabar muy rápido sin sacarles el mejor provecho ó enseñanza.
La reina Ester es un gran ejemplo de cómo una estrategia puede convertir el problema en algo exitoso. Dios ya tiene lista la mejor estrategia para tu vida en el área que la necesitas solo es necesario buscar más de El y ver en tu libro de estrategias “La biblia cabezón, ¿por què preguntas eso?”
Hay veces que Dios permite que toquemos fondo para El poder reinar, esto debe ser más de El y menos de ti. Las mejores estrategias las encontraras en los tiempos de mayor intimidad, intimidad con Dios te lleva a revelación y revelación te introduce en estrategias del cielo para ti y para beneficio del reino.
Ester hizo preparar un banquete y allí iba a exponer todo lo necesario para librar a su pueblo del edicto que el rey había pronunciado, a pesar de que en este capítulo Amán piensa que saldrá victorioso , como siempre Dios se sale con las suyas y a raíz de un sueño del rey todo se revierte y Ester logra su cometido.
Trabajar en tu estrategia siempre dará resultados, no importa que al principio los resultados sean contrarios a lo que tu esperas cree que con Dios nunca se pierde y al final la victoria será tuya. Um…. Algo bueno viene. “solo cree”.
La peor estrategia siempre será no hacer nada, es mejor tomar una decisión de emprender algo y no quedarse de brazos cruzados, el tiempo te lo exigirá y si no te mueves te pasará factura, “mira la hormiga”.
La estrategia de Ester es muy interesante y de ella debemos aprender un concepto llamado empatía, que es tratar de identificarse con la otra persona en las áreas que más le llaman la atención , es decir, ponerse en los zapatos del otro.
Ester entendió que al rey le gustaban los banquetes y ella no perdió esa oportunidad y por allí empezó a trabajar, esto muchas veces es contrario a la forma de reaccionar de algunas personas, que su estrategia es devolver con la misma moneda; usa la sabiduría
“ Declaro que se te revelan estrategias del cielo que te llevaran a victorias poderosas, hoy te conviertes en un gran estratega del cielo”.
Dios nunca te dejará avergonzado, no te preocupes que la victoria es tuya, Dios te dará la honra a causa de tus oraciones y tu comportamiento, sigue adelante, tu tiempo de honra ya está listo, solo hay que agradar al Rey.
Sigue perseverando, el Rey se está fijando en gente como tú!
Dios te Bendiga
Pastor Jesús Rojas
Visión Don Divino Cagua